La filosofía

Notas sobre filospfía

La filosofía

Introducción

En la siguiente monografía presentare la importancia que tiene la filosofía en la vida del ser humano, ya que es una ciencia que nos ayuda a estructurar no solamente el pensamiento sino las ideas que vamos adquiriendo a través de la experiencia de la vida.

La filosofía nos ayuda a potenciar todas las áreas de la persona humana de ahí que he dividido este trabajo en siete capítulos presentando en cada uno de ellos lo más elemental en torno al tema y lo hago en una serie de números sintetizan el gran contenido de estos.

Debido a la importancia que tienen todos los temas seleccione los siguientes, en el capitulo primero encontraran una síntesis de lo que es la filosofía en general, en el segundo las diferentes maneras de ver la filosofía presentando algunas formas de pensar de algunos filósofos, en el tercero presento el tema sobre el conocimiento y el orden lógico en las ideas del hombre, en el cuarto concretamente abordo el conocimiento holístico, en el quinto capítulo se toca el tema de la verdad y el problema critico para así paras al sexto capítulo donde abordo sobre el desarrollo humano en función del amor para mostrar un poco que la filosofía no es algo indiferente a la persona; en el séptimo capítulo hablaré sobre el ser humano y la incidencia de la filosofía en él.

Pongo pues esta monografía en sus manos esperando ayude a acrecentar su acervo y tener un conocimiento general de lo que la filosofía es.

Capítulo I

¿Qué significa filosofía?[1]

El significado de la palabra filosofía ha evolucionado notablemente a lo largo de la historia. En este capítulo se explicarán cuatro modos diferentes de entender el término. En primer lugar, su definición nominal, es decir, su etimología. En segundo lugar, su definición real, que es un concepto muy estructurado surgido en la tradición aristotélico-tomista. En tercer lugar, la filosofía como cosmovisión, surgido en los tiempos modernos, y por último, la filosofía como criterio axiológico.

1. La filosofía como amor a la sabiduría

La palabra filosofía viene de dos raíces griegas, filos y sofía, que significan, respectivamente, amor y sabiduría. Filosofía es, pues, amor a la sabiduría, es decir, afición, tendencia o adhesión a un tipo especial de conocimiento que se llama sabiduría. Esta idea, a pesar de su imprecisión, tiene la ventaja de que nos advierte acerca de la humildad que debe tener el filósofo respecto a su propio saber. Cuando decimos que el filósofo es amante de la sabiduría, estamos mencionando un rasgo de su personalidad: el filósofo no es necesariamente el sabio, el que posee la sabiduría, sino el amante de ella, el que tiene o se siente atraído por ella, el que cultiva la sabiduría, pero no necesariamente la detenta.

Más adelante vamos a dedicar un capítulo entero acerca del múltiple significado que tiene la palabra amor. Por ahora nos detendremos más bien en la palabra sabiduría. Veamos cuál es el sentido griego de este término. Se trata de un conocimiento superior que normalmente adquirimos en la vida cotidiana. La sabiduría, al estilo griego, posee una característica un tanto extraña: no es de tipo conceptual académico, no es definible y en ocasiones inefable. La sabiduría es un conocimiento intuitivo (holístico lo llamaremos más adelante) y, por lo tanto, no puede expresarse fácilmente por medio de la palabra y el concepto. La sabiduría encuentra su mejor expresión en las metáforas, las parábolas, las comparaciones, los aforismos, los poemas y los mitos.

Cuando una persona tiene sabiduría (en el sentido clásico griego) no necesariamente posee un conocimiento científico. La ciencia es precisa, racional, conceptual, y tiende a expresarse al modo matemático. Las definiciones científicas son exactas, y esto es, sin duda, un valor muy apreciable. La sabiduría se caracteriza porque no se puede definir. Es un conocimiento aconceptual, pues en el momento en que se traduce con palabras, pierde parte de su valor y de su profundidad. Este tipo de conocimiento intuitivo u holístico será objeto especial de un capítulo posterior.

La filosofía, en cuanto cultivo de la sabiduría, toca niveles más hondos que la misma ciencia, aun cuando no pueda expresarse con la claridad y la exactitud de esa disciplina. No es lo mismo la sabiduría del amor, del perdón, de la actitud positiva, de la captación de las Ideas y los valores, que la fórmula precisa con la cual todo esto se puede expresar científicamente.

La filosofía entendida como sabiduría suele encontrarse en la tradición de los pueblos, en los representantes más típicos de cada cultura y civilización. En cada época suelen señalarse algunos valores, ideas y principios fundamentales que la caracterizan. Entender una época, un personaje, un principio fundamental, un valor, es señal de sabiduría. Muestra una especial sabiduría quien entiende, por ejemplo la cultura de los mayas o de los nahuas, quien capta el pensamiento oriental, quien penetra en el espíritu de la Edad media y de los griegos clásicos. El filósofo, en este primer sentido, es el que tiene afición a esas incursiones culturales.

  1. La filosofía como estudio de las causas supremas del universo

De acuerdo con la filosofía tradicional, que se originó en Aristóteles y se prolongó en Sto. Tomás de Aquino, la esencia de la filosofía se define de la siguiente manera: “Ciencia de todas las cosas desde el punto de vista de sus causas supremas

a)    La filosofía es una ciencia: En la tradición aristotélico-tomista se define la ciencia como un conocimiento cierto de las cosas por su causa. Lo importante en la ciencia, a diferencia de la simple opinión, es la referencia a las causas, lo que origina o explica una cosa. La filosofía se considera, pues, como una ciencia en tanto que alude a las causas de los hechos estudiados.

b)    La filosofía, además, estudia todas las cosas. Tanto las materiales como las espirituales, las visibles o las invisibles, las mentales o las extra mentales. Se trata de la ciencia más universal que se pueda imaginar.

c)    El punto de vista especial con el que la filosofía estudia todas las cosas es el de las causas supremas. Mientras que las demás ciencias estudian las cosas desde el punto de vista de las causas próximas, la filosofía toma una explicación más detallada.

Un ejemplo de la causa suprema es la esencia. La filosofía estudia la esencia de las cosas. Con esto ya es suficiente para que adquiera un perfil especial y se pueda distinguir con respecto a las demás ciencias que estudian las mismas. Las matemáticas, por ejemplo, estudian los números; pero sólo la filosofía compete el estudia y análisis de la esencia de los números; la biología estudia los seres vivos, pero sólo la filosofía estudia de las esencias de la vida. El ser humano es objeto de estudio de varias ciencias; cada una (anatomía, historia, psicología, sociología) tiene su propio ángulo o aspecto especial para investigar al hombre; la filosofía también estudia y el tratado que resulta se ha denominado Antropología filosófica. Lo propio de este peculiar modo de estudiar al ser humano es que intenta penetrar hasta su esencia misma.

En general, las causas próximas pertenecen al mismo orden o nivel del objeto estudiado. Por ejemplo, una bacteria o un virus causan una enfermedad. El virus es un organismo que puede afectar la salud de otro organismo. La ciencia experimental que estudia estos fenómenos está dedicada, pues, a las causas próximas. En cambio, una causa suprema pertenece a un nivel diferente al del objeto estudiado. Las esencias, como veremos posteriormente, son estructuras que dan unidad y orden a los elementos unificados por ella. La esencia es una causa suprema y su estudio es propio de la filosofía.

Otro ejemplo de causa suprema es Dios, cuyo estudio también compete a la filosofía. El tratado que resulta se ha llamado Teodicea o Teología Natural y es una parte de la metafísica, cuyos problemas serán explicados en los capítulos finales de nuestro curso. Por ahora podemos concluir que la filosofía adquiere, con esta definición, un estatus especial, se trata del estudio de los fundamentos radicales del universo.

  1. La filosofía en cuanto ciencia

La filosofía es una ciencia. Para afirmar esto debemos aclarar que el concepto de ciencia aquí involucrado no coincide con el concepto restringido que se maneja y que contiene sólo las ciencias naturales y experimentales. Evidentemente la física, la química y la biología son ciencias, (y pertenecen a una clase especial llamada ciencias de la naturaleza). Pero la matemática es también una ciencia, aunque no pertenece a las ciencias de la naturaleza. Del mismo modo, la filosofía es una ciencia, y pertenece a otra clase diferente a las recientemente aludidas. También se podrían mencionar a las humanas, como la psicología y la sociología, por ejemplo.

El concepto tradicional de ciencia es: conocimiento cierto de las cosas por sus causas, y sobre esto ya hemos hablado, veamos de que manera la filosofía se comporta como una ciencia.

a)    La filosofía presenta un modelo del universo en su totalidad. Modelo universal es precisamente el significado de la palabra paradigma. Este modelo, además, suele llamarse cosmovisión, ya se explicará más adelante.

b)    Cada una de las ramas de la filosofía se ha preocupado por presentar el paradigma correspondiente a su objeto especial. Por ejemplo, la lógica presenta el raciocinio y del pensamiento correcto; la teodicea presenta el paradigma acerca de Dios y sus relaciones con el universo; la metafísica, el de los fundamentos de todo conocimiento, de todo ser, y de lo absoluto. La ética presenta el paradigma de la bondad o maldad de los actos humanos.

c)    Los sistemas filosóficos han presentado diferentes paradigmas del universo. Esto no demerita la calidad de ciencia que posee la filosofía. En todo caso habría que analizar cuál o cuáles de esos paradigmas están suficientemente fundamentados. También dentro de las ciencias físicas se han mostrado de átomos y diferentes modelos del comportamiento de la luz. Lo importante frente a las diversas alternativas es una postura analítica, crítica y fundamentadota, que es la segunda característica de la ciencia señalada en nuestra definición.

d)    La fundamentación de un paradigma no necesariamente se realiza en fundamentación de experimentos. Las matemáticas, la lógica y las ciencias especulativas se fundamentan de un modo racional, no al modo empírico y experimental propio de las ciencias de la naturaleza. De igual manera, la filosofía ofrece una fundamentación de tipo racional, no experimental.

La filosofía también ofrece otro fundamento de tipo racional, no experimental. La mente del filósofo suele inclinarse, a veces con exageración, hacia el pensamiento racional, analítico, argumentativo, deductivo. Debido a esto se ha ganado la fama de intelectual abstraído y desprendido de los problemas concretos y reales de la vida. Como si los problemas que él atiende no estuvieran implicados en la trama profunda de la existencia cotidiana. Así pues, la filosofía se presenta siempre con un carácter paradigmático y además, fundamentado de una manera racional.

e)    Otra cosa es que los argumentos y pruebas que ofrecen los filósofos sean igualmente aceptables. Depende en gran parte del contexto propio de un filósofo el que su cosmovisión y sus pruebas convenzan a las mentes educadas en otro contexto y con otros antecedentes. La filosofía, de cualquier manera, se manifiesta siempre como un paradigma fundamentado. La validez absoluta y definitiva de una fundamentación es una pretensión utópica y falaz.

1. El objeto material de la filosofía

No hay nada que se escape al estudio de la filosofía. Tanto los seres materiales como los espirituales, los números, las virtudes, el ser humano, las maquinas, las ciencias, las artes, la felicidad, los valores, las estrellas, todo es objeto de la filosofía.

La universalidad de la filosofía comprende con facilidad en el momento de captar las potencialidades de nuestra mente. Gracias a ella es posible designar a todas las cosas con la palabra ente, y aquello que le da existencia con la palabra ser. La filosofía, en su rama primordial (metafísica) trata de todos los entes en lo que tienen de constitutivo común, a saber, el ser de los entes. Con esto bastaría para entender de qué manera a la filosofía le compete el estudio de todas las cosas.

Por si fuera poco, la filosofía no se contenta con tratar unitariamente el universo en su conjunto. Además de la cosmovisión que presenta en su rama metafísica, también analiza por separado los diferentes sectores de los entes, y así es como surgen varias ramas filosóficas, por ejemplo: la lógica, la ética, la estética, la teodicea, la antropología filosófica, la cosmología, etc.

1. El objeto formal de la filosofía

Hemos estudiado que las ciencias se distinguen por su objeto formal. El objeto formal de una ciencia es el aspecto especial que se enfoca. No importa que varias ciencias coincidan en su objeto material; basta que se distingan por su objeto formal. Ahora bien, el objeto material de la filosofía es: “todas las cosas”. Podemos añadir ahora que  el objeto formal de la filosofía es: el fundamento último o las causas supremas de todas las cosas. También cabe decir que estudia la esencia de todas las cosas.

Así pues, cuando a la filosofía y a las matemáticas les interesa el estudio de los números, la diferencia radica en que éstas investigan las relaciones entre números, mientras que la filosofía investiga la esencia de los números. Cuando la filosofía se interesa en un objeto especial, lo que quiere averiguar es su esencia. Cuál es la esencia del ser humano, de la belleza, de la libertad, de la sociedad, de la ley, de la materia, del espíritu, del número, del amor, de la virtud, de la bondad, del tiempo, del pensamiento, es el interrogante primordial de todo filósofo.

La esencia es uno de los primeros principios o causas supremas que estudia la filosofía. También se interesa por los demás primeros principios, por ejemplo: la causa primera de todo el universo. Al filósofo le interesa investigar a fondo cuál es el origen, el porqué y el para qué del universo y de cada cosa en particular. Quiere reconocer cuál es la estructura íntima de las cosas, pretende conocer los cimientos o fundamentos radicales de todo conocimiento, de todo valor, de todo ente.

Por lo tanto podemos resumir las características de la filosofía conforme a este segundo significado de la palabra podemos decir: La filosofía es el conocimiento racional, intuitivo y científico de las esencias y de los primeros principios de todo ente.

capitulo II

Principales cosmovisiones[2]

1. La cosmovisión idealista de Platón. La idea central de Platón es la existencia de dos mundos opuestos. El de las Ideas, que son espirituales, eternas, perfectas e inmutables, y el de las cosas materiales y sensibles, que es una sombra del primero. El hombre participa de los dos mundos, se envilece con la materia y se ennoblece con una mayor participación en el de las Ideas.

1. La cosmovisión realista de Aristóteles. La teoría del hilemorfismo reúne los dos mundos platónicos en uno solo. La esencia de cada cosa está compuesta por dos polos: la materia y la forma. En el hombre, el alma es la forma o estructura espiritual que le da unidad y vida a la materia o cuerpo. La abstracción consiste en captar la forma de las cosas, con la cual se origina el concepto universal.

1. La cosmovisión teocéntrica de Santo Tomás de Aquino. Dios es el creador de todo el universo; es el origen y el fin del hombre. La virtud máxima del ser humano es el amor o caridad, por la cual realiza su unidad con Dios y con sus congéneres.

1. La cosmovisión pesimista de Shopenhauer. El hombre es infeliz por su propia naturaleza. La esencia del hombre es la voluntad, deseo, y por lo tanto, siempre se sentirá incompleto y frustrado. Pero mediante el arte, la compasión y la ascética, es posible disminuir el peso de la desgracia de la especie humana.

  1. La cosmovisión dionisíaca de Nietzsche. Lo apolíneo es racional, luminoso, estático. Lo dionisíaco es dinámico, vigoroso, poderoso. El hombre participa de estos dos polos. La ética, las religiones, la ciencia y la metafísica han inventado un mundo estático, apolíneo que se ha constituido en el peor enemigo de la evolución humana. El super hombre, pletórico de cualidades, se encargará de restituir los verdaderos valores.
  1. La cosmovisión revolucionaria del Marxismo. La materia es primero que el espíritu. Éste es una creación del cerebro. Dios no existe; al hombre ha creado su concepto y se ha sometido a un dios imaginario. Esto es una alienación. La lucha contra las alienaciones (económica, religiosa, social y filosófica) es la meta de la lucha de clases.
  1. La cosmovisión existencialista de Sastre. Lo propio del ser humano es su libertad. De aquí se infiere que Dios no existe; tampoco los valores objetivos. El hombre es una pasión inútil; está condenado al fracaso. El amor consiste en hacerse fascinante para el otro y así atrapar su libertad. No existe la buena fe. La gente es cobarde y lleva una existencia inauténtica desde el momento en que rechaza su propia libertad, la cual le produce angustia. Este sentimiento es la señal del hombre auténtico.
  1. La cosmovisión integradora. El mecanismo conceptual o categorial implica que conocer es interpretar. El hombre aplica sus lentes cognoscitivas sin darse cuenta. Cada uno se fabrica su propio mundo, diferente al del vecino, y de allí las constantes diferencias y discusiones. El conocimiento holístico nos conduce a la auténtica captación de la belleza, valores, moralidad, comprensión de las demás personas y la creatividad. La meditación profunda es el mejor instrumento para propiciar el conocimiento holístico que, finalmente, propicia la felicidad humana.

capitulo III

El conocimiento y el orden lógico[3]

1.  Qué es el conocimiento. Conocer significa obtener una representación mental acerca de un objeto. En el acto de conocer se consideran cuatro elementos: el sujeto cognoscente, el objeto conocido, la operación mental y la representación mental. Ésta se atribuye el nombre de conocimiento.

  1. Los tres niveles del conocimiento. Se distinguen el conocimiento sensible, conceptual y holístico. El primero es singular y contiene colores y dimensiones. El segundo es universal y se refiere a las esencias de las cosas de un modo estructurado y definido. El tercero es singular, suprasensible, sin estructuras, dentro de un horizonte abierto que permite mayor profundización, como al captar valores, hipótesis científicas o se proporciona una experiencia estética.
  1. La percepción. Percibir significa obtener información del mundo que nos rodea. Consta de dos elementos: la materia y la forma. La materia es el dato que se recibe en los sentidos. La forma o Gestalt es una estructura aportada por el sujeto cognoscente sin que lo advierta. La forma no necesariamente de-forma, sino que tan sólo in-forma o proporciona una estructura al material recibido. En el conocimiento holístico se tiende a prescindir de estas formas.
  1. La abstracción. Abstraer significa tomar algo y dejar algo. Mediante esta operación mental consideramos sólo unos elementos del objeto conocido y prescindimos del resto, lo cual permite mayor profundización en lo que se enfoca, aun cuando se olvidan de otras características que en ese momento no parecen importantes. El resultado de la abstracción es el concepto, cuya principal característica es la universalidad. Esta operación se refleja en las definiciones y en las leyes científicas.
  1. El concepto. Resulta de la abstracción y se define como: contenido mental que se refiere a la esencia del objeto conocido. Los conceptos son suprasensibles, son universales, y contienen una forma o estructura impuesta por el sujeto cognoscente. Se distingue de la imagen, que es singular, y de la idea, que no tiene estructura o Gestalten.
  1. Intuición y abstracción. La intuición es la operación mental que origina ideas; la abstracción o conceptualización, conceptos. La idea carece (aunque no siempre por completo) de formas o estructuras y por eso es el instrumento de la filosofía que devela el ser. El concepto es estructurado, universal, definido, y por eso es el instrumento de la ciencia. Esas formas o estructuras del concepto pueden ser a priori o a posteriori.
  1. La Idea. La idea es el resultado de la intuición o conocimiento holístico. Las estructuras que el intelecto aplica tienden a desaparecer en la idea. Del mismo objeto podemos captar una imagen, una idea y un concepto. El científico, por ejemplo, capta las imágenes de las sustancias que maneja, se le ocurre una hipótesis (idea) y por último estructura los conceptos y las leyes universales. La idea, dado que prescinde de estructuras, penetra más profundamente que el concepto, y sirve como material para elaborar nuevos conceptos, como es el caso de la tesis, la antítesis y la síntesis.
  1. Qué es la lógica. Ela lógica es la ciencia que analiza la esencia de los pensamientos correctos. El pensamiento verdadero es lo que está de acuerdo con la realidad que representa. El pensamiento correcto es el que está de acuerdo consigo mismo. El raciocinio correcto es el que tiene ilación. Puede haber pensamientos correctos pero falsos, y también pensamientos incorrectos pero verdaderos.
  1. Ley de la extensión y la comprensión. La extensión es el número de objetos a los cuales se refiere un concepto. La comprensión reside en las características de que consta un concepto. “A mayor extensión, menor comprensión, y viceversa”. Esta ley es útil en el momento de clasificar los seres (en botánica, zoología, etc.). El árbol de Porfirio es la ordenación lógica de lso conceptos más importantes de mayor comprensión a mayor extensión, empezando por hombre y terminando en sustancia.
  1. La definición. La definición es la descripción suscinta de las características esenciales de un objeto. Puede ser nominal o esencial. Una definición debe ser breve; debe convenir a lo definido y sólo a lo definido; debe ser más clara que lo definido; la palabra definida no debe entrar en la definición; no debe ser negativa; debe señalar las características de la esencia sustancial, no de la esencia accidental del objeto. La definición que sigue estas reglas es un ejemplo de pensamiento correcto.
  1. El juicio. El juicio es la afirmación o la negación de un predicado con respecto a un sujeto. Así pues, consta de sujeto, verbo y predicado. La expresión escrita del juicio se llama proposición. El concepto sólo se refiere a esencias mientras que el juicio se refiere también a la existencia. Debido a esto, en el juicio se da la verdad formal, es decir la adecuación al ser, que consta de esencia y existencia.
  1. El principio de contradicción. “Un mismo predicado no puede afirmarse y negarse con respecto a un mismo sujeto, al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto”. Su formulación metafísica: “Un ente no puede ser y dejar de ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto”. Es evidente, indemostrable, necesario y universal. La evolución señalada por Hegel (tesis, antítesis y síntesis) no va en contra de este principio. La lógica señala, con ese pensador, la primera cualidad que debe tener un trabajo escrito: ausencia de contradicción.
  1. El raciocinio. Consiste en combinar los pensamientos previos (premisas) y obtener un nuevo conocimiento (conclusión). La inducción consiste en pasar de los casos singulares a la ley universal. La deducción es el proceso inverso. El silogismo es el caso clásico de raciocinio deductivo. Consta de dos premisas y tres términos. El término medio, que se repite en ambas premisas, sirve para conectar los otros dos.
  1. Los sofismas. El sofisma es un raciocinio que sólo en apariencia es correcto. Los principales casos son: la falsa generalización, el círculo vicioso, la anfibología, el equivoco, la ignorancia de causa, la falacia del consecuente y la petición de principio. El estudio de la Lógica ayuda a desenmascarar las incorrecciones de los sofismas.

capitulo IV

El conocimiento holístico[4]

1. Los tres niveles del conocimiento. El primer nivel es el conocimiento sensible, lleno de colorido. El segundo es el conocimiento conceptual, que capta un contenido suprasensible y añade una estructura propia de la facultad cognoscitiva. El tercer nivel es el conocimiento holístico o intuición, que tiende a prescindir de toda estructura.

  1. Esencia del conocimiento holístico o intuición. El conocimiento holístico capta un objeto dentro de un horizonte sin limitaciones, como una totalidad que no abstrae, analiza o estructura los elementos recibidos. La intuición es lo mismo, pues capta un objeto sin intermediarios, directamente. Este tercer nivel se opone a la abstracción o conceptualización en tanto que no prescinde de nada y no aporta estructuras. El conocimiento holístico equivale a prescindir de los lentes de color.
  1. Empatía. Consiste en ponerse en los zapatos del otro, es decir, captar una situación con las categorías, las estructuras del interlocutor. Gracias a esta operación, un individuo puede sentirse comprometido a fondo, y con ello, animarse a reestructurar su propio mundo en forma positiva.
  1. Experiencia estética. Consiste en captar la belleza, es decir, la armonía intrínseca de un objeto o una persona. Para esto es necesario despojarse de las categorías usuales, que a lo sumo darían lugar a un conocimiento conceptual y científico.
  1. Captación de valores. Se distingue la evaluación y la valorización. En la primera se compara el objeto con un criterio intrínseco. En la segunda se percibe el objeto en comparación con las tendencias y gustos personales. La evaluación es un conocimiento conceptual; mientras que la valorización es un conocimiento holístico.
  1. Conocimiento atemático de Dios. Además del conocimiento sensible, propio del catecismo, y del conocimiento conceptual, propio de la filosofía y la teología, existe el conocimiento holístico de Dios. Es propio de los místicos, y se realiza sin imágenes, conceptos o estructura alguna.
  1. Creatividad mental. Consiste en proporcionar una forma nueva a un material dado. Ejemplo: la síntesis obtenida a partir de la tesis y la antítesis. Es una operación ejercida predominantemente por los artistas y los científicos. El conocimiento holístico, sin estructuras, es la raíz de una nueva estructura.
  1. Experiencia trascendental. Es el conocimiento del propio yo sin imágenes, conceptos o estructura alguna. Ordinariamente realizamos esta experiencia en la vida cotidiana de una modo vago y superficial; pero es posible una clarificación.
  1. Clarificación de la experiencia trascendental. Gracias a las técnicas de relajamiento, una persona puede emitir la onda alfa y, por medio de ella, conseguir el conocimiento del propio yo como sujeto. La atención se coloca en el yo profundo y a partir de esta vivencia es posible actual desde ese mismo yo, con los frutos correspondientes.
    1. Por qué se llama experiencia trascendental. Trascender significa ir más allá. La experiencia trascendental va más allá de toda imagen, categoría y concepto. Es la intuición pura del propio ser.

capitulo V

La verdad y el problema crítico[5]

  1. La verdad como adecuación a la realidad. La verdad consiste en la adecuación del pensamiento con el objeto que pretende expresar. El concepto y la idea, en tanto que sólo hacen referencia a las esencias y no a la existencia, sólo tienen una verdad incoada. El juicio, por referirse explícitamente a la existencia, es la sede formal de la verdad.
  1. La verdad como desvelamiento del ser. Platón define la verdad como alétheia, desvelamiento de ser. Quitar los velos al ser es equivalente a suprimir o disminuir las formas o estructuras que normalmente aportan las facultades cognoscitivas en el dato recibido. Ahora bien, esas formas no necesariamente deforman el objeto; su cometido es informar, es decir, dar sentido, unidad y estructura al conjunto de datos recibidos.
  1. El relativismo en el conocimiento. El relativismo defiende que cada individuo percibe las cosas a su manera, con criterios diferentes, y que no es posible llegar a un acuerdo. Protágoras dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas”. La teoría de las lentes de color parecería estar de acuerdo con ese relativismo. Sin embargo, podemos descubrir con el conocimiento holístico o intuitivo como aquél capaz de suprimir o disminuir las categorías a posterior que se aprenden en cada cultura. La empatía es un claro ejemplo de esa posibilidad para salir del individualismo o relativismo cognoscitivo.
  1. Cualidades y defectos del conocimiento conceptual. La principal cualidad del concepto es su universalidad. La ciencia se alimenta de esta potencialidad. Pero el concepto fija la realidad, que de suyo está en continua evolución. Además, prescinde de los elementos individuales, lo cual lo hace aburrido e ininteligible. Por último, el concepto puede de-formar la realidad con estructuras exageradas. Algunos sistemas filosóficos no están exentos de esta distorsión.
  1. La reserva de significados latentes. No todos los datos recibidos en la percepción aparecen en la conciencia en forma de idea o concepto. Muchos permanecen en un nivel oculto a la conciencia, y esto es lo que se llama reserva de significados latentes. En momentos de inspiración, una persona eleva al campo de la conciencia esos datos de reserva. La creatividad de los poetas, escritores y artistas es este trabajo de hacer aflorar la reserva de significados latentes.
  1. El problema crítico. La pregunta fundamental es: ¿Cuál es el alcance y la limitación del conocimiento humano? El escepticismo sostiene que no es posible alcanzar la verdad. El empirismo se basa en los sentidos. El racionalismo se basa en la razón. El idealismo sostiene que sólo conocemos el interior de nuestra conciencia. El realismo sostiene que somos capaces de alcanzar e mismo ser.
  1. Estados subjetivos de la mente respecto a la verdad. La ignorancia es la ausencia de conocimiento. La duda es la oscilación entre la afirmación y la negación. La opinión es la afirmación de algo, pero con temor de errar. La certeza es la firme adhesión de la mente al conocimiento percibido. La certeza metafísica se basa en la esencia de las cosas. La certeza física, en las leyes de la ciencia. La certeza moral, en las costumbres humanas. Sólo la primera no puede admitir excepciones en lo que se afirma. El error consiste en tomar lo falso como verdadero, y viceversa.
  1. Definición de ciencia. Ciencia es un paradigma fundamentado. Paradigma significa modelo universal. El modelo puede cambiar a través del tiempo y conforme a cada sistema científico. La fundamentación del paradigma es su comprobación rigurosa. Puede realizarse en forma experimental o en forma racional.
  1. El método científico. Está constituido por una serie de etapas que proporciona una comprobación rigurosa a las proposiciones científicas. La observación consiste en percibir acuciosamente los elementos del fenómeno estudiado. El planteamiento de problemas consiste en formular continuamente las incógnitas por investigar.  La formulación de la hipótesis es el planteamiento de una posible solución. La fundamentación de la hipótesis es su comprobación. Es establecimiento de una ley es la conclusión obtenida finalmente.
  1. La esencia de un primer principio. Es una proposición universal, evidente, indemostrable y que se utiliza como premisa para deducir las proposiciones de un sistema científico. Por ejemplo: los axiomas y postulados de la geometría. Es famoso el postulado de Euclides acerca de las paralelas: “por un punto exterior a una recta se puede trazar una paralela a dicha recta, y sólo una”.
    1. Los primeros principios de la filosofía. En filosofía descuellan varios primeros principios. El de identidad: “El ser es, el no ser no es”. El tercero excluso: “Un ente, o es o no es, y no hay término medio”. El de causalidad: “Todo ente tiene una causa de su existencia”. Son indemostrable, y en la filosofía contemporánea han encontrado objeciones dignas de consideración.

Capítulo VI

Desarrollo humano en función del amor[6]

  1. Base ontológica del amor: El amor se puede definir como la fuerza que une y armoniza a dos o más individuos. Su base ontológica es la unidad que de hecho se da entre todos los entes del universo. Cuando se conocen los elementos afines en el plano superficial del interlocutor, el amor que resulta es superficial: cuando se conocen elementos afines en la profundidad de la otra persona, el amor que surge es un amor profundo y desinteresado. La calidad del amor depende, pues, de la calidad del conocimiento que una persona puede realizar.
  1. Amor simbiótico: Consiste en sentir el atractivo de la otra persona dada su afinidad y armonía con uno mismo. El bebé ama a su madre de esta manera. Entre los adultos también se da el amor simbiótico, y puede ser maduro o inmaduro. Este último sólo busca el bien personal y suele mutilar las propias cualidades. El amor simbiótico maduro siente el atractivo de la pareja y busca su beneficio.
  1. Amor interesado o acto del querer: Querer es vivir la tendencia que desea apropiarse de la otra persona y obtener un beneficio personal en función de esa misma unidad. Pasar del amor interesado al amor desinteresado es un arte difícil de aprender.
  1. Comprensión interior del ser amado: Comprender es captar las características que se dan en los niveles profundos del interlocutor. Esto propicia una especial unidad y atractivo entre los amigos. El conocimiento holístico, propia del hemisferio derecho, es el instrumento propio de la comprensión amistosa.
  1. Empatía o arte de comprender las estructuras del interlocutor: La empatía consiste en captar las estructuras que utiliza el interlocutor para fabricar su propio mundo. Cuando el psicoterapeuta da un reflejo de estas categorías , el paciente vive el fenómeno de ser tratado como persona, de ser comprendido y de ser ayudado a comprender mejor su propio mundo.
  1. Afecto, espacio emocional hacia el otro: El afecto consiste en abrir un espacio emocional hacia la otra persona. Se da entre amigos, parientes y todo tipo de parejas. El mundo de una persona siente la expansión hacia el mundo del otro: esto es una ganancia. Pero también existe el peligro de una identificación con el que no se es.
  1. Cariño o arte de impartir caricias afectuosas: El cariño se muestra con la caricia, que es la expresión física de estos niveles del amor. Es propia de amigos y familiares. La sociedad suele prohibir las caricias entre personas de cierto nivel. La caricia es una necesidad humana.
  1. Enamoramiento o idealización del ser amado: Consiste en proyectar cualidades desmesuradas optimistas en el ser amado. Suele conjuntarse con una tendencia obsesiva y una vivencia de ilusión llena de motivaciones positivas; pero, en la medida en que se base en un espejismo carente de realidad, puede llegar a constituir una ilusión peligrosa.
  1. Amor sexual, la comunicación íntima con la pareja: El acto sexual puede estar integrado con varios niveles del amor aquí descritos. Los más frecuentes son el enamoramiento, el afecto, las caricias y la amistad. En estos casos el placer físico queda elevado a un nivel propiamente humano.
  1. Amor de la voluntad o querer el bien del otro: Se define como Velle bonum alicui, querer el bien del otro. Depende completamente de la voluntad, y por lo tanto, es un acto humano meritorio. No así los niveles inferiores del amor, que son espontáneos y casi no interviene la voluntad del sujeto. Puede combinarse con todos los demás niveles, y eso es lo normal. Depende de las cualidades del sujeto amante, y no tanto de las cualidades de la persona amada.
  1. Compromiso amoroso: Es la voluntad de amor en un ambiente de permanencia y estabilidad. Es la base psíquica de un matrimonio, haya o no haya contrato legal. Pude disminuir la fuerza de los demás niveles del amor, pero éste solo garantiza la seguridad en un matrimonio.
  1. Amor universal o de integración: Es la vivencia de la unidad de todos los entes. Gracias a un especial tipo de funcionamiento del cerebro, un individuo es capaz de captar esta unidad ontológica. La gente suele captar sólo la diversidad de las cosas. El que medita capta la unidad del ser. Solamente el iluminado es capaz de captar, fuera de la meditación, la unidad y la diversidad en forma simultánea. Gracias a esta percepción, realiza un tipo de conducta pletórico de virtudes morales.
  1. Caridad y ágape: Consiste en transmitir el mismo amor de Dios y, con esto, beneficiar a los prójimos. Su mejor descripción es la de S. Pablo. Esta virtud máxima en el cristianismo no puede confundirse con las obras de caridad llenas de ostentación, manipulación y egocentrismo.
  1. Comentarios globales: La dificultad para realizarlos es el criterio de estos 12 niveles. Suelen darse en forma cronológica, pero no es indispensable un nivel pasar al siguiente. Puede haber regresiones. Están agrupados por pares. Lo común es que coexistan varios niveles en la misma persona.

Capítulo VII

EL Ser Humano[7]

  1. Qué es la antropología filosófica. Es la ciencia que estudia al ser humano como tal, es decir, en su existencia y su esencia universal.
  1. Yo profundo y yo empírico. El yo empírico es visible y tangible. El yo profundo es invisible, interior y suprasensible. En él reside la libertad, la voluntad, la moralidad y la conciencia de un individuo. Coincide con la persona humana.
  1. Persona humana. Es la sustancia que otorga unidad y conciencia a un individuo. Es lo mismo que el yo profundo y el núcleo de identidad personal.
  1. El alma humana. Es el principio vital del cuerpo. Cuerpo y alma forman una sola sustancia. En la teoría aristotélica, el alma posee unidad, espiritualidad e inmortalidad.
  1. Valor de la persona humana. Solemos apreciar a los demás por las cualidades de su personalidad. Pero lo más valioso en cada individuo es su calidad de persona. Allí reside su dignidad como ser humano.
  1. Dinamismo humano. El núcleo de identidad personal no es estático, sino dinámico. Allí reside su capacidad de amor, su libertad, su incesante búsqueda de valores. Puede denominarse intencionalidad ontológica.
  1. El hecho de existir. La esencia humana ejerce el acto de existir. Existir es participar del ser. El ser debe entenderse como verbo activo, no como sustantivo inmutable. Su característica más notable es su capacidad de expansión o crecimiento.
  1. Algunas teorías sobre el dinamismo humano. El dinamismo del hombre ha sido señalado por conceptos diferentes: lo dionisíaco según Nietzsche, la libido según Freud, el eros según Platón.
  1. El nosotros como realidad ontológica. Según Gabriel Marcel, el nosotros es una realidad ontológica, existe como una unidad, antes que el yo y el tú, aun cuando psicológicamente la gente no tome conciencia de ello. Vivir el nosotros es el inicio de la captación de los valores comunitarios y la salida del narcicismo y el individualismo.
  1. Inconsciente. Es un conjunto de ideas, imágenes, valores y pautas de conducta que permanecen ocultos ante la conciencia del individuo, ofrecen resistencia para aflorar y ejercen una fuerte influencia en la conducta del mismo. Sin embargo, no constituye el núcleo o sustancia de una persona; reside en el plano del tener, que es accidental.
  1. Felicidad. Es la realización de las potencialidades humanas. Existe un nivel de felicidad, también llamado seguridad ontológica, que resulta de un asentamiento sereno en los estratos profundos del núcleo de identidad personal. En el extremo opuesto se da la neurosis o arte de hacerse infeliz.
  1. Malestar humano. Además del dolor, que es físico, el hombre padece sufrimientos, los cuales suelen producirse por el influjo de categorías negativas, propias de la cultura en que se vive. El hombre ha llegado a caer en la fatal creencia de que la vida es un valle de lágrimas.
  1. Mundo proyectado por cada persona. Cada persona crea, inconscientemente, su propio mundo, con sus valores, su religión, sus principios morales, sus normas científicas y sus rasgos neuróticos. La filosofía puede llegar a ser el inicio de un despertar respecto a la ilusión en que suele vivir sumergido el ser humano.

[1] Cfr. GUTIERREZ Saenz Raúl. Introducción a la Filosofía, Ed. ESFINGE, México 2003, pp. 17-32

[2] Ibid. Pp. 39-53

[3] Ibid. Pp. 57-79

[4] Cfr, Ibid. Pp. 100-111

[5] Ibid. Pp. 81-98

[6] Ibid. Pp. 154-170

[7] Ibid. Pp. 127-144

Conclusión

Al a ver elaborado este trabajo pude descubrir la gran importancia que tiene la filosofía en la vida del ser humano y como ésta nos va ayudando a ir estructurando nuestro pensamiento, así como ir ordenando nuestras ideas.

Pude constatar que esta misma materia por sus diferentes ramas que tiene va aportando muchos conocimientos y abarca demasiadas materias o como podríamos llamar varias dimensiones de ella dando así una formación muy completa a quien la estudia.

Algo de lo que más me hace sorprenderme es ver que la filosofía no solo tiene que ver con el pensamiento del ser humano o como se pudiera pensar que es una ciencia fría o intelectual, sino todo lo contrario tiene su relación con el interior, con los sentimientos de la persona y eso nos ayuda a crecer y superar por medio de la razón las dificultades que se nos van presentando en el camino de la vida.

Finalmente he aprendido la importancia de la filosofía y sus diferentes áreas o materias que trata.

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